La persona que desenmascaró la vigilancia de EE.UU. en la red revela su identidad


Corbis

“Me temo que dentro de meses, años, irá a peor”, opina Edward Snowden, que reveló que la Agencia de Seguridad de EE.UU. tiene acceso a los datos personales de los clientes de Apple, Microsoft, Yahoo y muchos otros.

Snowden, que se ha convertido en uno de los informantes más famosos de la historia junto a Bradley Manning, es un ex asistente técnico de la CIA y trabajó durante los últimos 4 años en la misma Agencia de Seguridad Nacional.”Sé que me harán sufrir por lo que he hecho”, dijo Snowden al periódico ‘The Guardian’, que publicó la información hace unos días. “Pero estaré satisfecho si la federación de leyes secretas (…) y poderes ejecutivos irresistibles que dominan el mundo que amo se descubren por un momento”.

RT

‘The Guardian’ identifica a la fuente de la información sobre el ciberespionaje

La documentación fue facilitada por Edward Snowden, de 29 años, exempleado de la CIA

Edward Snowden, en el vídeo publicado por ‘The Guardian’. / THE GUARDIAN

La fuente que filtró a The Guardian y a The Washington Post los programas de vigilancia masiva de las comunicaciones por parte del Gobierno de EE UU ha revelado su identidad en una entrevistapublicada el domingo por la tarde en la edición digital del diario británico. Edward Snowden, de 29, antiguo asistente técnico de la CIA y que en la actualidad trabaja para una empresa subcontratada por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), reconoció ser el autor de las filtraciones y asegura que facilitó la información porque no le parecían correctas las prácticas de la Administración y quería que los ciudadanos supieran cómo se atentaba contra su privacidad. Snowden dio a conocer su nombre un día después de que el máximo responsable de la inteligencia nacional, James Clapper, anunciara que iba a pedir al Departamento de Justicia una investigación criminal sobre el responsable de las filtraciones.

“No tengo ninguna intención de esconderme porque sé que nada de lo que he hecho es incorrecto”, dijo Snowden a The Guardian en una entrevista realizada desde Hong Kong, donde se encuentra, de acuerdo con el diario, el responsable de las filtraciones. En la entrevista, Snowden reconoce que fue hace tres semanas, mientras estaba trabajando en las oficinas de la NSA en Hawai, cuando terminó de preparar toda la documentación que luego remitió a los periódicos y que, acto seguido, le indicó a su superior que necesitaba tomarse dos semanas de vacaciones por problemas de salud. The Guardian asegura que ha sido el propio Snowden quien ha pedido revelar su identidad.

La semana pasada, The Guardian y The Washington Post fueron desgranando la existencia de varios programas secretos que demostraban la extensión de la vigilancia de las comunicaciones de millones de ciudadanos por parte del Gobierno de Estados Unidos. La primera filtración denunciaba el registro de miles de llamadas de una compañía telefónica. En las horas siguientes se dio a conocer unprograma secreto para acceder a los datos de los servidores de las principales empresas de Internet del país, entre ellas Microsoft, Facebook, Google o Apple, con su connivencia. Durante el fin de semana, ambos periódicos han ido revelando otros programas de ciberespionaje y vigilancia de las comunicaciones en países del resto del mundo.

“La NSA ha construido una infraestructura que le permite interceptar prácticamente cualquier tipo de comunicación. Con estas técnicas la mayoría de las comunicaciones humanas se almacenan sin un objetivo determinado”, explica Snowden a The Guardian.

El presidente de EE UU, Barack Obama, defendió la legitimidad y eficacia de los programas de vigilancia desvelados por Snowden asegurando que “habían prevenido muchos ataque terroristas”. En un acto celebrado horas antes de reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping en el rancho Mirage en California, el presidente fue tajante a la hora de señalar que ninguna de esas prácticas habían puesto en peligro la privacidad de los ciudadanos estadounidenses –recalcó que el registro de llamadas telefónicas no incluía el contenido de las comunicaciones, y que, en el caso del acceso a los servidores de los gigantes de Internet, únicamente se recopilaban datos de extranjeros en el exterior-, que en todo momento se había cumplido con los parámetros de la ley y que habían sido autorizados por el Congreso. “No se puede tener el 100% de seguridad y el 100% de privacidad”, dijo el presidente.

Este domingo, el presidente del comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Rogers, tachó las filtraciones de “muy peligrosas” y aseguró que han podido costar la vida de muchos estadounidenses. Su homóloga en el Senado, la demócrata Dianne Feinstein, aseguró, por su parte, que apoyará la decisión de Clapper de procesar al responsable de desvelar la información a la prensa.

Snowden no espera poder regresar a EE UU sin ser detenido. “Cuando decidí hacer esto, acepté el riesgo de acabar en prisión”, reconoce aThe Guardian. “No puedes enfrentarte al país más poderoso del mundo y no tener en cuenta esta posibilidad. Si te quieren pillar, lo van a hacer”, asegura. No obstante, Snowden tiene claro que “no piensa esconderse” y que no va a “dejarse intimidar por el Gobierno de EE UU y su justificación de que lo que ha revelado es contrario al interés público”. “Pienso pedir asilo en alguno de los países que creen en la libertad de expresión y se oponen a minar la privacidad a nivel mundial”, señala.

The Guardian presenta a su fuente como un una persona cuyo patriotismo e ideales se vieron seriamente defraudados por la constancia de la actuación del Gobierno hacia sus ciudadanos. Ese conflicto es el que le determinó a dar a conocer esas prácticas. “Yo no quiero vivir en una sociedad que permite este tipo de actuaciones”, dice Snowden. El extécnico de la CIA asegura que Obama está defendiendo “lo injustificable” cuando apela a la efectividad y legitimidad de las prácticas que él ha denunciado y confiesa sentirse decepcionado por la actitud del presidente. Snowden reconoce que él ya tenía conocimiento de estos programas antes de que Obama accediera por primera vez a la Casa Blanca, “Mucha gente votó por él, yo lo hice por un tercer partido pero creí en sus promesas. Iba a desvelar esta información entonces, pero esperé porque fue elegido. Pero continuó con las mismas políticas de su predecesor”, se lamenta.

Pese a todo, Snowden sostiene que lo que ha hecho ha valido la pena. “ Me siento muy satisfecho y no tengo ningún remordimiento”, reconoce. El analista cree que el revuelo que han provocado sus filtraciones va a servir para cambiar la política actual. “Creo que ya han empezado a cambiar las cosas. Ahora todos son conscientes del grado hasta el que han llegado las cosas y están hablando de ello. Los ciudadanos tienen el poder de decidir si quieren sacrificar su privacidad a favor de la vigilancia del Estado”. Un debate que también ha aceptado el presidente.

EL PAÍS

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