Confirmado: 1973, golpe de estado del sistema monetario mundial, fue el año de la informatización de los pagos internacionales bancarios


En la siesta del martes, me puse a pensar: “si la crisis de 1973 y la guerra del Yom Kippur fueron el detonante para la implantación del petrodólar a través del Banco de Pagos Internacionales es porque ELLOS tenían el sistema informático para los pagos internacionales y dijeron ‘o te pasas al petrodólar, o no puedes entrar en el comercio internacional”. Por pura lógica deductiva, ello debió coincidir con la implantación de la informática en el mundo de la banca (y de una Intranet, claro).

Recordaba que, cuando era pequeñito, mis padres me abrieron una cartilla en la Kutxa guipuzcoana, en la que se hacían las anotaciones ¡a mano! Luego ya, de mayor, recuerdo que llegó la informatización, con esas impresoras prehistóricas…  Pero no recordaba bien qué paso entre medias de esa primera cartilla y cuando comencé a ganar dinero, las fechas no sabía si coincidirían porque esa cartilla sería de 1976 más o menos pero es posible que la Kutxa fuera un poco por detrás, tecnológicamente: al fin y al cabo era una caja de ahorros provincial…

¿Sería en 1973 cuando se informatizó el proceso de pagos internacionales?

Pues sí: como reconoce la wikipedia, aunque hubo avances en los pagos de cajeros desde 1969 (en Estados Unidos), no sería hasta ¡1973! que se implantó el sistema de pagos internacionales que funciona mediante el Sistema SWIFT (Society for Worldwide Interbank Financial  Telecomunication), y no es más (y nada menos) que UNAS ÓRDENES DE PAGO (que no, transferencia de fondos). Es decir,  que primero este organismo, sito en Bruselas, Bélgica pero con datacenters en Holanda y Estados Unidos, envía esta orden de pago y después, los bancos receptor y emisor del dinero se ponen de acuerdo para enviar y aceptar la transferencia…. A través del Banco de Pagos Internacionales de Basilea, que previamente realiza el cambio de la moneda que emite la transferencia al petrodólar (cotización del día del petróleo en dólares) y después a la moneda del país donde se recibe la transferencia.

En definitiva, aquel año 1973 de la FALSA Guerra del Yom Kippur, quienes montaron la red de telecomunicaciones y el sistema informático sobre el que se asienta el sistema de intercambio de dinero internacional impusieron su petrodólar sobre las haciendas y bancos centrales nacionales, ejecutando, de hecho, un golpe de estado mundial. ¡O te unes a la Red o te quedas fuera! Es decir, excluido del comercio mundial. Lo mismo que pasaría en 1998 con la des-regulación de la banca que llevó a la “contaminación con los activos tóxicos” que acabaron tumbando la economía.

La informatización de la banca se produjo, expresamente, para posibilitar ese golpe de estado, pues con los anteriores sistemas no se podía construir una red internacional. Es decir, que la expansión de la informática (e Internet) fue con este fin.

¿Quiénes montaron esa Red?

Es evidente que si fue en Bélgica y Holanda donde se instaló el SWIFT y en Suiza el BIS, todo tiene que ver con el Vaticano pues, como ya conté en “Cómo nos robaron la salud, el dinero, el amor…”, el Papa otorga la capacidad para emitir dinero a los reyes y  Suiza es un estado papal.

¿Y dónde está el Gran Sanhedrín en toda esta “pomada”?, se dirá alguno.

La única explicación que se me ocurre es que la aristocracia (o una buena parte de ella, incluidas las monarquías) sean en realidad parte de una de las tribus de Israel, a través de ese linaje merovingio del que tanto se ha hablado y, por tanto, de la misma sangre que Jesucristo. Eso es lo que les otorgaría una serie de “derechos” por encima del resto de los mortales y crearía una relación “especial” con cada sucesor de Pedro.

En definitiva, la aristocracia, con sus especiales derecho, serían en realidad judíos.

De acuerdo a esta hipótesis, los aristócratas que fundaron la Orden del Temple serían también judíos y lo que quisieron fue recuperar Jerusalén (igual que ahora), llevando a los cristianos a la Cruzada, y el estado templario de Suiza (de los librecambistas) sería, obviamente, también de inspiración judía.

En realidad, la relación REAL entre el Vaticano y el judaísmo es la única pieza que queda por colocar en el puzle.

Rafapal

“Alguien ha apretado el botón”. Ayer me llegaron confirmaciones desde Argentina, Chile, Colombia, Méjico y Costa Rica de que en sus respectivas televisiones se emitieron el pasado fin de semana profusión de películas sobre ataque extraterrestre y el asteroide que amenaza la Tierra. El sábado, la NASA hablaba de otro asteroide que se encamina hacia el Planeta.

Tiempo habrá para profundizar en cómo se va a producir esa mutación, desde la negación de los extraterrestres a su demonización, convirtiéndolos en la Nueva Al Qaeda. Hoy me gustaría dedicar este post a una información que nos brinda el ex ministro de Defensa canadiense, Paul Hellyer.

Como sabéis, la crisis de 1973 (comenzada por la guerra del Yom Kippur) desembocó en que el Banco de Pagos Internacionales de Ginebra (BIS) pasó a centralizar todas las transacciones monetarias alrededor del mundo sobre el patrón del petro-dólar, es decir, un dólar basado en el precio del petróleo, y no en el del oro, como hasta ese momento. Pero el dato que desconocíamos hasta el momento y nos brinda el honorable Paul Hellyer es que fue en 1974 cuando se prohibió a los bancos centrales nacionales concurrir a la subasta de dinero del BIS pero sí a los bancos privados, de manera que los estados han de comprar a sus bancos privados el dinero con el que luego funcionarán sus respectivas economías. En otras palabras, las transacciones internacionales de dinero (que pasan TODAS por el BIS) tienen que “traducirse” primero al precio del petrodólar de ese día, que lo marca el propio BIS… en colaboración con los propietarios de ese petróleo, que son quienes todos ya sabemos (de ahí que depusieran a Sadam y Gadaffi y lo intentaran con Chávez, claro).

La jugada se empieza a aclarar por completo al enterarnos (por boca del ex militar israelí Israel Shamir) que, en realidad, y contra lo que nos habían contado hasta ahora, Egipto traicionó a sus aliados árabes Siria y Jordania, cuando la guerra se desarrollaba a su favor, al no atacar a Israel y así permitir que el país judío dominara a Siria y se hiciera con los altos del Golán. Es decir, que el “héroe” egipcio Anwar El Sadat fue un traidor y, muy posiblemente, actuó coordinadamente con los Hermanos Musulmanes manejados por Arabia Saudita, que fue la gran beneficiada del cierre temporal del Canal de Suez porque, a raíz de esa crisis, el petróleo se convirtió en la moneda mundial, en la práctica. Leed la declaración completa de Shamir, en “counterpunch“.

Declaraciones de Paul Hellyer, ex ministro de defensa de Canadá (Traducción de Qbeac). Han colocado ya la traducción en el vídeo.

En definitiva, la solución es tan sencilla como que la Humanidad (y no los vampiros) emitan el dinero con el que se funciona. Evidentemente, el sistema informático entero por el que “corren” las transacciones debería “migrar” a uno justo.


Si pudieras poner fin a la depresión con un solo golpe de bolígrafo, ¿lo harías?

Bueno, es casi así de fácil. El Gobierno Federal [de Canadá] tiene el poder de hacer que eso suceda. La Constitución de Canadá le da al Parlamento Federal la total jurisdicción en relación al dinero y a la banca, por lo que el Gobierno Federal puede crear todo el dinero que desee.

O puede hacerlo como lo hace ahora: puede [usar sus licencias para] pedírselo prestado a los bancos privados, y luego tener que devolvérselo, tanto el capital como el interés.

Con este período de austeridad y recortes y reducciones en los servicios del gobierno, podríais preguntar: “¿Hay una mejor manera de hacerlo?”

Bueno, la respuesta es sí. Podemos adoptar una política similar a la que tuvimos entre 1939 y 1974. En aquel momento, el Banco de Canadá le suministraba al Gobierno Federal grandes sumas de dinero a costo casi cero. El gobierno gastaba ese dinero poniéndolo en circulación y eso es lo que nos sacó de la Gran Depresión y luego ayudó a financiar la Segunda Guerra Mundial, y después de la guerra, el gran programa de infraestructuras, la Sub-? Autopista Marítima [Sub---Seaway], la autopista Trans Canadá, nuestros grandes y nuevos terminales de aeropuertos, y una serie de otros proyectos. También nos permitió lanzar nuestro programa de atención médica y los servicios sociales que se convirtieron en la envidia del mundo.

Lo que realmente estaba sucediendo era una política donde la función de creación del dinero se repartía entre el Gobierno Federal, por una parte, y los bancos privados, por otra parte. El sistema funcionó a las mil maravillas y nos dio los mejores años del siglo 20.

Bueno, después, en 1974, todo cambió. El Banco de Canadá les dio la espalda a sus accionistas, que somos nosotros. Y empezó a recibir órdenes del Banco de Pagos Internacionales (BIS. Bank for International Settlements) en Zurich, Suiza.

El BIS, que es la cúpula del cartel de la banca internacional decidió que el Banco de Canadá, junto con otros bancos centrales de todo el mundo, debían dejar de prestar dinero a sus gobiernos a bajo costo. En efecto, ellos les dieron a los bancos privados el monopolio de crear dinero. Y los gobiernos, que son los dueños de las patentes para crear dinero en nombre de las personas, se ven obligados a salir a pedir dinero prestado según las tasas de interés actuales, sean las que sean en cada momento.

Bueno, el resultado fue una bonanza para los bancos y una catástrofe para el pueblo.

En 1974 no había prácticamente ninguna deuda en Canadá. Ahora (2013), la deuda Federal por sí sola es de unos 600 billones de dólares. Peor aún, los presionados contribuyentes canadienses han tenido que pagar entre el año fiscal 1974-1975 y el año fiscal 2010-11, 1,1 trillones (eso son trillones) de dólares en intereses solamente de la deuda Federal. Eso equivale a unos 1.700 dólares por persona por cada hombre y mujer en la fuerza de trabajo, y no hay alivio a la vista.

Nuestro gobierno, en lugar de utilizar su poder para poner fin a la recesión, está negociando un acuerdo comercial con la Unión Europea que, si se firma, le impedirá a él mismo o a cualquier otro futuro gobierno canadiense, manejar nuestra economía para el mejor interés del pueblo canadiense. Seremos esclavos permanentes del cartel de la banca internacional, la cábala más avariciosa y cruel [o despiadada, ruthless] de la historia.

Será una traición comprometer nuestro derecho a crear nuestro propio dinero y robarnos el bien más preciado que cualquier gobierno tiene. La pérdida, en términos monetarios, se contará en trillones. Aún más importante es la pérdida de libertad para gestionar nuestros propios asuntos, que no tiene precio.

Si perdemos esta batalla, Estados Unidos, que ahora está negociando (o empezando a negociar) un tratado con la Unión Europea, será el próximo, porque los europeos usarán el acuerdo con Canadá como un precedente. Y después de eso vendrá un país detrás del otro, hasta que, finalmente, la cábala [o élite], el cartel internacional, izará la bandera de la victoria en su guerra de 40 años contra el auto-gobierno [Nota: el derecho de la gente a auto-gobernarse]. Ellos [la élite] entonces impondrán su propia marca de “esclavitud por la deuda” sobre todos nosotros.

A estas alturas, nuestra única esperanza es conseguir una orden judicial para impedir que el gobierno Federal cometa esta traición, y eliminar todas las disposiciones financieras de lo que se supone que era un tratado de comercio antes de que sea firmado.

Nosotros, el Comité de Reforma Monetaria y Económica (¿falta nombre completo?), pondremos en marcha la acción. Por eso necesitamos vuestra ayuda. Id a:

http://www.victoryfortheworld.net

… Y seguid el enlace para donar a través de Paypal. Sed lo más generosos que podáis, y pedirles a vuestros amigos y socios que hagan lo mismo. Los beneficios monetarios ascenderán a decenas de miles de dólares, pero mucho más importante, en cierto sentido, es una nueva esperanza para los más de un millón de jóvenes canadienses que buscan puestos de trabajo y oportunidades en sus carreras.

Te lo debes a ti mismo. Se lo debes a Canadá. Se lo debes al mundo.

Tenemos que impedir que la pandilla [Otra connotación de “gang”: asociación de criminales] del “Nuevo Orden Mundial” [o New World Order] use a Canadá como un conejillo de indias una vez más. Así pues, id a: http://www.victoryfortheworld.net

Rafapal

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